viernes, 19 de noviembre de 2010

Nos vemos el sábado

viernes, 5 de febrero de 2010

ILHA GRANDE




"Señor, si existe un Paraíso en la Tierra no debe estar muy lejos de aquí" dicen que exclamó Américo Vespucio al contemplar la bahía de Ilha Grande.
Este fue nuestro último destino de este gran viaje. Desde luego la guinda perfecta.

Repleta de historias y leyendas reales e inventadas: primero fue guarida de piratas (no se me hizo difícil imaginarlos recorriendo las playas paradisíacas, pasando entre la vegetación tropical, a través de la montaña, buscando recovecos en las cascadas para guardar su botín...)
Después se convirtió en una leprosería. Y más tarde en una cárcel de alto riesgo. Un penal en la playa de Pernaioca, que cerró hace relativamente muy poco: en 1994. Lo que ayudó a que se mantuviera bastante virgen. De hecho, no hay coches en toda la isla.
Estuvimos 4 días y 3 noches, entre caminatas y paseos en barco a playas como Dos rios, Lopes Mendes, Praia preta...
Un paraíso repleto de todo lo que podría necesitar: fiesta, música, baños en aguas cristalinas, intercambio cultural, risas, bailes, caipirinhas...
¿No está mal para terminar, no creeis?





PARATY

Paraty es una pequeña ciudad colonial. Antes fue la escala marítima entre Portugal y Minas Gerais por lo que el paso de oro, piedras preciosas, sedas y especias, la convirtió en poseedora del puerto más importante del siglo XVIII. Posee calzadas irregulares, adoquinadas con piedras llamadas pé de moleque (pie de bribonzuelo), viejas mansiones coloniales y cañones del siglo XVIII como último vestigio.
Eso dice mi guía. Yo digo: Paraty es puro color. Un pueblecito encantador como esos que se convierten en foco de un turismo no buscado; personas que encuentran en él cierta magia y aires de libertad. Paraty es otro de los Macondos que hay dispersos en el mundo.


Apunte para la próxima vez: dormir en "Trindade". Este espacio protegido de playas preciosas fue un visto y no visto. Nos dijeron que la marcha de esta zona de noche es increíble. Una especie de Caños de Meca pero a lo brasilero.

RIO DO JANEIRO

Conocida como "cidade maravilhosa", Río me dio una bofetada con la mano abierta en el preciso instante en que la pisé.
Desperté después de dieciocho horas de autobús y aún adormilada, cogí el saco, la mochila y salí hacia la puerta del autobús. Por el pasillo, vimos a un mochilero, rubísimo, con unos rizos y carita de ángel dormido. Le despertamos:

-¡Eh, ya hemos llegado, esto es Río!

Se sobresaltó, pobre, y reímos nosotras, divertidas, dejándolo atrás.
Aún en la estación, frente a otro autobús local que se supone nos llevaba al hostel estábamos preguntando conexiones y tiempos a diferentes trabajadores. De pronto, algo sucede a mi alrededor, un gran alboroto de gritos, movimiento y malos presagios. Miré a mi alrededor y vi a Luisa detrás mía, bien, pensé y busqué al frente a Raquel. Entonces, ni a un metro de mí, en el suelo ví una pierna blanca pataleando y luchando por levantarse:
-¡Raquel!- grité aterrorizada y me incliné. Fue entonces cuando me percaté de que no era ella, que Raquel estaba al frente, inmóvil y asustada como todos. Y también me quedé allí petrificada, viendo cómo sucedía. Cómo aquella pelea de perros, donde ese hombre sucio y rastrero, jalonaba y buscaba emtre bolsillos interiores, mordía y enseñaba el colmillo de la pobreza a un querubín rubio, todavía adormilado que se defendía como podía.
Finalmente, llegó la seguridad, que practicamente no hizo nada y el hombre-perro se levantó pausadamente, mascullando y molesto se marchó insatisfecho, pues le habían perturbado en su acción incompleta.
Cuando ví a aquel chico levantarse con sus piernas temblorosas y con el rostro desvaído, me entraron unas arcadas impresionantes, sólo quería maldecir, escupir, llorar rabia.
Quise irme de allí corriendo, pero mis piernas eran rocas y mi mente un torbellino. Entonces sin saber porqué a mi mente volvió aquella frase: "en Brasil, el hambre no es una figura literaria".
Y me invadió una fría tranquilidad.
También esperé por ver la otra cara de Río. Y la ví ¡Bueno si la ví!
Río es la ciudad que más me ha marcado de este viaje. Entiendo porqué se ha escrito tantísimo sobre ella, porqué se le ha cantado y homenajeado tanto. Río es una locura, sólo comprensible cuando se vive. Río, también y sobretodo se entiende de la mano de los cariocas.
Cuando dejé la ciudad, camino a Paraty, leí en la guía de lonely:
"¡Beware! When you leave Rio you can have a strong feeling of saudade".
¡Qué gran verdad!

BAR DO ARANTE (¡Cómo gasto papeles...!)

Dicen que es uno de los establecimientos más singulares de todo Brasil.
También dicen de su historia que en la década de los 70, la playa se puso de moda entre mochileros de São Paulo y Rio Grande do Sul. Para avisar a los amigos, los jóvenes que ya habían llegado a Pântano do Sul y que estaban acampados en las cercanías, dejaban notas colgadas en las paredes del bar do Arante. Y son esas notas, que ocupan hasta el último milímetro de las paredes y techos del bar (que no es pequeño) las que han dado lugar a su fama por todo Brasil y allende las fronteras. Se han contado ya más de 70.000 notas, y se llegó a escribir un libro sobre el asunto e innumerables reportajes.
En el menú podías ver fotografías antiguas y leer la historia del restaurante (traducido al español y transcrito de mi memoria, era algo así):
"Hace unos años recibimos una carta de un cliente que decía:
Traje a un buen amigo extranjero al Bar do Arante. Al terminar de almorzar, mi amigo habló satisfecho:
-¡Este es el mejor pirão (caldo de pescado) del mundo!
A lo que yo respondí:
-No, amigo mío. Si quieres probar el mejor pirão del mundo tendrás que ir Islandia.
-¿Perdón?- replicó él
- Deja que te cuente...si quieres probar el mejor pirão del mundo, tendrás que coger un vuelo hasta Ámsterdam, ya que no hay compañías que vayan directa a Islandia. De ahí podrás volar hasta Reykjavik, coger un tren al norte y luego alquilar trineos y hacerte acompañar por algún guía, para adentrarte unos 50 km hasta un pueblecito de esquimales, donde sólo hay un restaurante pequeñito, en un iglú. Ahí amigo mío, probarás el mejor pirão que existe en la tierra.
-Pero, ¿cómo..?
- Pues hace bastante tiempo, una expedición de aventureros brasileños en Islandia, se encontró sumergida en una tormenta de nieve. En esas condiciones precarias y cuando estaban al borde de la extenuación, encontraron a un pescador, un esquimal que les llevó a su casa, donde su familia les acogió, les reconfortó y ayudó a que volvieran a entrar en calor, descansar, etc.
En agradecimiento, los expedicionarios, se ofrecieron a preparar la cena para la familia. Prepararon "peixe con pirão" y enseñaron la receta a la familia, que a su vez habían aprendido de un bar y restaurante en Pantano do Sul, Florianópolis., un restaurante llamado Bar do Arante.
Así que amigo mío, si quieres probar el mejor pescado fresco del polo norte con pirão, ya sabes. Pero si no puedes llegar hasta allí, tienes razón: este es el mejor pirão del mundo después de aquel.

jueves, 28 de enero de 2010

FLORIANÓPOLIS


Barco hasta Paranaguá y autobús hasta la estación principal de Floripa. En mitad del trayecto, el autobús para y la gente se baja. No nos enteramos de nada y bajamos también. Asombradas advertimos que estamos sobre la plataforma de un carguero (autobús incluido) y cruzando hasta otra parte de un canal. Raquel, nombrada con cargo desde el primer día por su concienzuda y precisa labor de orientación, estaba atacada moviendo papeles y mascullando:
-Pero, pppero...¡Esto no estaba en ninguna guía!
Nos moríamos de risa.
Santa Catarina es una isla bastante grande y fue destino favorito de argentinos tiempo atrás. Aún hoy el sitio está plagado de ellos y numerosos establecimientos son dirigidos o propiedad de los mismos.
Pasamos dos noches en la parte sur de la isla: Costa da dentro. La "pousada do Pirata" fue donde moramos.
La zona es mucho más tranquila que el centro de la isla pero para mí también más bonita.
El hostel para haceros una idea, lo definió esa chica de la derecha, con sus rastas y tó, como:
- Demasiado hippy para mí.
Así que imaginaros.
Aunque a nosotras nos encantó con ese bar con cuenta abierta (susto al irnos, que siempre pagábamos más por la cuenta del bar que por alojamiento), sus caipirinhas, sus pizzas baratísimas, poníamos la música que qeríamos, salimos de marcha con los dueños y todos los inquilinos, apenas cruzamos palabra con un par de cucarachas...
La excursión a las cachoeiras fue también todo un acierto:
Después de tres horas de caminata por el bosque subiendo y bajando caminos, con tormentas de verano que refrescaban un poco, llegamos a un ramal del camino que te llevaba a unas cataratas en las que podías bañarte.


Después del chapuzón y hacer el mono un rato seguimos caminando hasta un pueblecito de pescadores famoso por sus ostras. A no encontrar la parte de restaurantes, seguimos un cartelito mu shico y escrito a mano que decía "restaurante". El sitio en cuestión era una casa sobre un humilde embarcadero encima del mar. Alrededor de éste, colgaban las redes de mariscos, bateas o como se llamen. El señor que regentaba el sitio era un abuelo adorable y amabilísimo que nos sirvió el mejor rissoto de mariscos que he probado nunca.

En Santa Catarina en total estuvimos 6 días y 5 noches, las últimas fueron en el centro de la isla Barra da Lagoa, donde había más marcha y donde disfrutamos de ratos de playa, relax y pudiendo compatir experiencias con la gente que íbamos conociendo. ¡Cómo hecho de menos Brasil!

lunes, 25 de enero de 2010

ILHA DO MEL


Llegamos después de 2 horas en barco a Ilha do Mel desde Paranaguá, esa ciudad que sale en la foto.

Los pies tambaleaban no sabía ya si era del vaivén de las olas, del equilibrio de a mochila o de la sensación de flotabilidad en mi imaginación.

El puerto es sucio y lleno de trastos. Los bares y establecimientos se amontonan en la arena y la gente sentda en los porches o en sillas de playa a la puerta de sus cabanias, me hicieron recordar esa costumbre andaluza, tan nuestra.

Un par de conciertos durante las cenas y un paseo más allá de la playa de Encantadas, pasando e mar de fora hacia la fortaleza que lamentablemente, Lucilia, no pudimos ver a pesar de tu recomendación; primer intento porque la marea estaba muy alta y segundo quedamos a la mitad del camino por falta de tiempo.

Por la mañana temprano flipaba pensando:


- Dios mío! estoy desayunando en la orilla de una isla preciosa con la vegetación tropical detrás de mi espalda y en el otro lado del mundo.


Para ser justos, y no poneros los dientes tan largos , que no todo es tan bucólico: las avispas alrededor de la papaya no eran agradables.

Sólo un día y dos noches en la isla porque la humedad y las llucias de verano, tampoco ayudaron a alargar los días, así que tuvimos que ir hacia nuestro siguiente destino: Florianópolis.

Pero está claro que Ilha do Mel tiene magia...

miércoles, 20 de enero de 2010

3ª ETAPA: SERRA VERDE EXPRÉS Y PARANAGUÁ

Aquí dejo unas cuantas fotos del viaje desde Curitiba a Morretes, trayecto en el trenecito Serra Verde Exprés por la Mata Atlántica:















martes, 19 de enero de 2010

Puerto iguazú


El breve pero intensísimo paso por tierras argentinas me ha dado la certeza de que Sudamérica y desde luego Argentina es paso obligado y el siguiente país que me encantaría visitar. Puerto Iguazú a diferencia de Foz es una ciudad algo más acogedora aunque tiene también ese aire de paso y de estar todo al tuntún; una ciudad a medio montar pero sin la intención de llegar a hacerlo nunca.

Al contacto con el lado argentino percibes inmediatamente los signos de una sociedad decaída. Asolada por la brutal crisis económica que les convirtió en un pueblo pobre de un día a otro.

-Van a ver las cataratas? -preguntó el taxista
-Sí
-De dónde son?
-De Espana
-Ahhh!! De Espania!!! Entonses no hay problema, manejan plata. Podemos haser presio.

Impresionante, todo está a más de la mitad de diferencia respecto a Brasil, donde el valor del Real lo hacen casi comparable a precios europeos, y aún así te dan la posibilidad de regatear.
CATARATAS
Las cataratas desde luego son un espectáculo inolvidable. una maravilla natural que la mano del hombre ya ha contaminado con su prepotencia.
Quiero decir que "Parque natural de Iguazú, misiones" bien podría llamarse "Parque de atracciones de Iguazú" ya que han querido sacar tajada absolutamente de todo. No es sólo la senaléctica y creación de senderos, trenecitos, carreteras....es también la incursión de safaris, tours, lanchas, etc. por no hablar de la parte brasilera que si no pagas extra (la entrada ya sin cincuenta y tantos euros) no puedes sino disfrutar de una sola parte.


Aunque plantarte ante la inmensidad de las aguas cayendo con fuerza descomunal es indescriptible. Y compensa.

Salir de Puerto también tuvo su toque: después de una noche completísma: delicioso asado, caipirinhas, clases de tango, Quilmes de 650 ml, buena companía y bano nocturno en piscina, a la maniana siguiente nos fuimos al centro de Puerto para pasar de nuevo la frontera a Brasil. Inevitable tb comparar la humildad de su gente:

Maravillosa tendera cerca de la estación, que nos vendió mate y postales y nos ofreció una charla agradable, buenas vibraciones y una advertencia:

-Que la pasen bien, pero tengan cuidado porque son lindas y los brasileros muy fogosos.

Dejamos Puerto Iguazú sobre las 10 de la maniana y nos llevamos un buen sabor de boca, muchos recuerdos y los pies rojos de polvo. Toda la zona está cubierta de una fina película de polvo rojo: asfalto, aceras, bordillos, zapatos, ruedas... todo. La tierra sigue siendo aquí duenia y seniora y lo recuerd dejando marca en todo aquello que la pisa.

sábado, 16 de enero de 2010

UN CACHITO DE ARGENTINA: PUERTO IGUAZÚ

Vicky, ya que me estoy perdiendo el flamenco de Carrete,me pongo a practicar el tango argentino.

Esto fue en el hostel de Puerto Igazú donde por 5 euros cenamos churrasco cipirinhas y show de tango. Después me dieron una clase. Miren que pose, jejeje. Buenísima noche.

Besos





2 ª ETAPA: CATARATAS



FOZ DO IGUAÇÚ


Llegamos después de 16 horas de traqueteo incesante a la ciudad de Foz do Iguaçú. Tenía aún calambres en las piernas. En mi mente abotargada se mezclaban las últimas imágenes de São Paulo con sus kilómetros de favelas, el olor de los bares de carrtera e Brasil (lanchonetes y otros) y un poco de desazón por no haberme despertado y despedido de mis companeras de asiento en el autobús que me ofrecieron conversación, ayuda y sonrisas durante el largo trayecto. Sudamérica es increíble para el contacto humano.


A través de la ventana del bus todo era verde brillante.

La preserncia tropical se hacía patente en la bastísima humedad del aire.

Foz es una ciudad más bien fea, de esas de las que sólo te apetece huir cuando todavía no has llegado.

Sin embargo, me dejó una experiencia buena, como todo en este viaje lleno de "causalidades", senales encadenadas, símbolos y buena suerte.

Conocimos a Pablo sentado cerca de la parada de bus que nos debía llevar a la frontera argentina. Asomaban unos rizos negros entre bultos de equipaje y fundas de instrumentos musicales.

Estaba leyendo algo de Huxley y al poco de llegar nosotras exhaustas con las mochilas y caras de novatas, se nos acercó a preguntar no sé que cosa. Sólo me di cuenta de la hilera de dientes blanquísimos sobre la piel tostada. Llevaba unos pantalones cortos y roídas zapatillas pisadas en el talón.

Pablo era catalán y tenía algo. Quizá la franqueza de su mirada, la hilera de perlas o la ternura que provocaba al contarnos sonriendo que llevaba 4 meses en Brasil y pensaba quedarse porque le encantaba. O cómo, rascándose las heridas de mosquitos, bromeaba consigo mismo diciendo que iba de autóctono sin serlo.

Acompanaba a un grupo de músicos trotamundos a los que se había pegado hasta Córdoba (Argentina) durante 22 horas de bus.

Es curioso cómo uno puede enamorarse en silencio y que sea fugaz e intenso como las vengalas de una noche de San Juan. La vengala de Pablo se consumió en un paso de fronteras y dejó una estela invisible en mí.



(Nota: este viaje no para de enamorarme: lugares, personas, historias, costumbres...)






martes, 12 de enero de 2010

São Paulo: Retrato de una ciudad

Dimensiones del lienzo: De cómo el prefijo mega adquiere su significado.

São Paulo es la segunda aglomeración más grande de Latinoamérica y la tercera del mundo. La palabra megalópolis parece quedarse corta cuando desppués de casi tres días te has estado moviendo (incluyendo taxi, metro y autobús) en una cudrícula diminuta de un mapa que ni siquiera comprende el centro de la ciudad.

Composición: De cómo el artista usó arcilla y sangre junto a materiales sintéticos de última generación

São Paulo está lleno de rascacielos inmensos que te hacen quebrar el cuello para observar su altura.

La avenida paulista denominada en muchas guías como los campos elíseos Paulistas es una especie de "Quinta Avenida".

La arquitectura consumista ha creado aquí la paradoja de encontrarte con edificios de , cuántos? 50 pisos? y al pie de ellos gente durmiento en el suelo.

Cuántas camas caben en este edificio?






Color: De cómo mezclando amarillo y rosa se obtiene naranja

São Paulo y toda Brasil no es multiracial ni mestiza, es lo siguiente, Es cuando ya no puedes a simple vista averiguar el trazo de la herencia: caboclos (mestizo de blanco e indígena) mulatos (africano y blanco) cafuzo (indígena y africano)...

Lo que verdaderamente me ha sorprendido en este aspecto es gran comunidad jâponesa (término que designa a japoneses, coreanos y chinos) mestiza del barrio Liberdade.

Oriente en muy pocas ocasiones se ha mezclado. Auqnue encuentrs comunidades en casi todas partes del mundo, la mayoría de veces resultan impenetrables y han sido muuy celosos de mantener intacta su identidad. Brasil, sin embargo, penetra tanto en la sangre que obliga a mezclarse, beberla y ser parte de ella.

Retrospectiva: De cómo se cruza la mirada del espectador con la del protagonista

La altanería vergonzante de barrios y avenidas lujosas con tiendas de precios prohibitivos y personas desfiguradas por el botox abofetea a los otros tantos barrios paupérrimos donde la miseria y suciedad se hacen multitud y ensordece el sentido del oído y satura el olfato.

Pero lo más sorprendente es encontrar "trocados" a elementos de unos en espacios de otros.

Normalmente esto se da con una sola direccionalidad: pobres en barrios ricos.

Creo que se me ha grabado en el recuerdo la aparición de una vagabunda que el primer día, mientras mirábamos unas direcciones, nos abordó con su lengua de trapo escupiendo insensateces.

Primero alegre, luego ofendida y desairada, sin saber porqué, empezó a soltar impromperios a diestro y siniestro mientras se alejaba. Fue entonces cuando me percaté de que no había respirado en todo ese tiempo. Así que hinché mis pulmones y se me llenaron de aire rancio, sucio; el olor de la vida en el asfalto.

La ví como se alejaba de espaldas, sin poder apartar la vista de sus bermudas claras, chorreadas por un cerco de orín y sangre.

El Paulistano en general es agradable y amable. Eso sí, tiene prisa por agarrarse a l carro de la postmodernidad consumista pero quién puede juzgarle?

Atmósfera: de cómo sentirse bem vindo

São Paulo ha alcanzado los 35 asesinatos al día.

Cómo sentirse seguro ahí donde "la miseria y el hambre no son figuras literarias"?

Lo cierto es que sólo he sentido miedo ante un hecho:

"Los ninios aquí no miran como ninios"

jueves, 24 de diciembre de 2009

OMTANKE PARA TODOS


Los hombros encogidos, el estómago cerrado, los nervios en los pies y los ojos enrojecidos.

La moral alterada y a cada palabra que roza los oídos, la lengua se adelanta con un impromperio. Ataque y defensa.

Los ánimos están al borde del colapso por esta etapa de ¿crisis? Por ese orden político y social consumista y capitalista desorbitado, transnacionalismo y toda esta locura que políticamente no controlo demasiado pero que está claro que lo único que persigue es la elevación de la importancia de Don Dinero. Esto ha provocado que se tensen los hilos sociales hasta tal punto que las personas están a punto de explotar, contra el sistema, contra los poderosos y lo que es peor contra sí mismos, entre ellos.

En esta época navideña en que todo el mundo se desea felices fiestas, salud, y alegría Yo lo único que deseo y propongo es OMTANKE.

Omtanke es un concepto escandinavo dificil de traducir, pero engloba sentimientos como calidez, atención, consideración y empatía.

Necesitamos de eso, necesitamos sentirnos unidos e ir a por todo, tener la energía suficiente para plantearnos un nuevo camino. Así como nos sentimos ahora (y peor) llevan sintiéndose los desamparados del capitalismo: los otros mundos. Si al menos esto nos ha servido para ser conscientes de ello, seámoslo, seamos empáticos y empecemos de una vez a luchar.

Por el momento, cierro esta entrada y me voy a pasar la navidad con la familia. A liberarme de la tensión y luego...

...luego aterrizaré a empaparme de otros mundos. Un viaje alucinante a Brasil, al país de los contrastes. El 6 de enero comienza la aventura. Espero que en el camino aprenda tantas cosas y me despierten los sentidos para dejarlas plasmadas en mi memoria, consciencia y quizá en estas páginas.

OMTANKE para todos

martes, 13 de octubre de 2009

Domingo


Había un sol enorme, una pelota luminosa pegada en un cielo coloreado con azul celeste Carioca. Olía a otoño raro, porque hacía un calor sofocado y la tierra empezaba a oler a humedad y hojas podridas. Y ahí estaba yo, sudando alegremente, con una camiseta corta y tumbada panza arriba, tirándome a la vida y viendo pasar las pocas nubes algodonosas que cubrían el cielo. Me concentré en eso: los olores frescos a naturaleza, la hierba haciéndome cosquillas en la piel, el runrún lejano de los cacharros en la cocina de campo, el sonido de la ¿verja?.

¡Oh! Mi abuela, pensé, incorporándome.
Cuando apareció por la puerta con mi madre y el barrigón de mi abuelo un poco después, sentí que se alargó la fase de sístole dentro de mí.
Ella es la misma que antes de que detectaran la enfermedad, pero no es la misma.
Se avalanzó hacia mí, dándome besos y abrazos. Menuda fiesta de halagos y mimos que no recuerdo que hiciera jamás en mi infancia.
Entonces mi madre le preguntó con naturalidad:
-¿Ta cuerda d´ella? ¿zabe cómo ze llama?
Ella se ruboriza, espera un poquito y contesta:
-No.
Al notar las risas ahogadas, añade, muy digna:
-¡Qué leshe, cómo quiere que me acuerde zi no la veo desde que era ajín!- y señala con su mano de mi cintura hacia abajo.
La ví hace un mes. De nuevo la jodida sístole.
Ahora ella, mi abuela Victoria, parece una niña, con arrugas, sí, pero una niña alegre y cariñosa, ni sombra de lo puñetera que fue.
Mi madre se ríe todo el rato y olvida los desaires. Es su madre. Pero ella la mía. Por eso no olvido lo que fue, no lo que es.
Me río también. La vida es extraña.
Hablo con ella, le acompaño al campo de mi tío. Corre como un galgo. Le hago que me enseñe la piernas, robustas y sanas. Se ríe como una niña cuando se sube la falda. Se las alabo. Se ríe más.
Está siendo un buen día, distendido y alegre y no sé porqué el corazón me juega estas pasadas. ¿A qué se deben estas contracciones absurdas, como si estuviera pariendo una pena?
Nos sentamos en la mesa del jardín con una enorme olla de coles. Y un bol con los avíos para la pringá que podrían haber bastado para alimentarnos medio año.
Para variar, el apetito insaciable de mi abuelo fue tema de conversación. Ella, argumentó que: "éste es capá de zamparse a Dios por las pata". Me reí hasta saltárseme las lágrimas.
Victoria comió dos cucharas y paró. Ya estaba llena. Su hija, firme, le instó a terminarlo todo.
-Zi es que ya estoy llena, joringue.
-Pues te lo terminas- le contesta, acercándole de nuevo el plato.
Entonces, sus ojos, dos escarabajos nerviosos, no paraban de mirar a un lado y otro. Enfadada, frustrada, un hervidero a punto de estallar.
Desaparecieron las risas.
-Esta enfermedad es así- dijo bajito mi abuelo. Él que nunca habla, encerrando en esa frase lo que todos sentimos.
Intenté levantarme pero no podía. Me pesaba todo.
Y entonces pensé: las sístoles, el parto, las contracciones, la pesadez...Se ve que me tragué a Dios por las patas sin darme cuenta.



jueves, 1 de octubre de 2009

LOBOTOMÍA “Surgery used in the soul sick”


Muchas veces he bromeado con una amiga acerca de esto.
Cada vez que caía en la debilidad del desconsuelo, cuando algo me carcomía la desesperanza, o la ansiedad de no saber, de no conseguir aquello que deseaba (como Becky, la chimpancé sobre la que experimentaron esta brutal práctica).

-¡Camarero! Una lobotomía por favor.

Y así, ¡plas! desaparece de un momento toda esa frustación.

Depresión, tristeza, estrés, agonía, suicidio. Se presentan con más frecuencia y dicen, sobretodo en tiempos de crisis. Y yo me pregunto, como siempre, si no tendrá que ver con la educación.

Si algo nos diferencia en esta irrealidad mundana que hemos creado, ajena a la realidad de otras especies que se han ido perpetuando a lo largo de la historia con muchísimos menos cambios (que no evoluciones), pues sigo el hilo, si algo nos diferencia es la capacidad de condicionar nuestro comportamiento a través del aprendizaje. Y aprendemos de todo, absolutamente de todo. Cómo hablar, cómo resolver problemas matemáticos, calcular cambios de monedas, aprendemos a prevenir enfermedades o su propagación, aprendemos a comportarnos frente a incendios, a hechos que pueden ocurrir. Pero todo esto son actos intelectuales, pero mecánicos. No afectan a esos lóbulos emocionales que parece que están ahí dejados de la mano de Dios (o lo que sea). No tenemos educación emocional. Nadie se plantea que igual es una asignatura básica para la educación de cualquier persona. Pues mire usted, me encantaría saber porqué me siento frustrada cuando me ocurre tal cosa, y porqué. No creo que deba ser exclusiva de los psicólogos, que al fin y al cabo es algo privativo para la gran mayoría.

No sé si estoy perdiendo la cabeza o es que ultimamente veo demasiadas almas en pena. Tampoco sé si tiene mucho sentido lo que he planteado, pero desde luego tengo la sensación de que tenemos sequía de educación y respeto.

Bueno, os dejo que me voy a London.

Un abrazo a todos.

PD. Luisa, un beso enooooorme y gracias por todo tu apoyo ¡Ánimo!

miércoles, 17 de junio de 2009

ARRIVALS


Como últimamente no hago otra cosa sino vivir (y trabajar) en el aeropuerto, ahí va una entrada de ello:

"...flight number 2234 to Varsaw, please passengers procede to gate B20".

Puerta B16, puerta B18, puerta B20...Mierda, esto es una locura. ¿Si salgo por la B20, daré con llegadas por el pasillo interior?

Mis piernas se deslizaban por el suelo de la terminal, mientras mis brazos sujetaban el colgajo de tarjetas de acceso, "chuletas" con números de puerta, listín telefónico...

Era mi primer día de trabajo en el aeropuerto y tenía que hacer las llegadas del avión. Definitivamente la señalítica del aeropuerto no es un lenguaje tan universal y comprensible como debiera. Al menos para quien no esté familiarizado. Y encima los accesos, atajos y pasos de personal restringido eran todavía para mí un mundo sin explorar.

Llegué a llegadas y se me hizo eterno hasta que el pasaje llegó a la terminal desde la jardinera (lo que viene siendo un autobús, pero en argot aeropuertuario). Luego la tardanza en poner en marcha las cintas de maletas. Me habían advertido que llegadas no era precisamente la parte más bonita del trabajo. Las maletas giraban lentamente sobre la cinta y las iban cogiendo poco a poco hasta no quedar ninguna, momento en el que se detuvo completamente el mecanismo. Alcé la vista de mi carpeta donde anotaba las horas y me percaté aterrorizaza de una pareja de ancianitos que aún esperaban la suya.

Gritos, incomprensión, exigencias, era todo lo que preveía (y lo que siempre sucede), pero no. Este par de caras arrugaditas me miraban y empezaron a hablar:

-¿Dónde están las balijas, ninia?

Sus ojos impacientes miraban para mí y para toda la terminal, como si fueran a aparecer flotando. Y así lo deseaba yo. Nerviosa me acerqué a ellos y expliqué el procedimiento: debían acompañarme hasta la oficina de la empresa handling que nos hacía la carga de maletas y reclamar su ausencia. ¿Pero cuanto tardaremos? preguntaron al instante y desesperados. Me encogí de hombros. Tras aguantar casi 20 minutos en la cola, llegamos a la chica del mostrador y le comentamos el caso. Les dije que necesitabamos un contacto por si la maleta aparecía para informarles. El señor se removía inquieto en su traje de chaqueta usado y más que holgado para ese cuerpecillo de huesos:
-Hija, todavía no sabemos cómo son mis nietos ni a qué huelen. Tienen ya 10 anios, que son los que hace que no veo a mi hijo. Si nos dejáis salir ya, le pregunto fuera a mi hijo la direcsión y listos. Ahora tanto me da la balija, sólo quiero abrasar a mi familia...entendé?
Cómo no...La chica de handling me miraba reprobatoriamente (los procedimeintos son procedimientos, hay que cerrar el PIR, decía con su mirada). Me dejé el procedimiento donde muchas otras veces he vuelto a hacerlo y me fui con ellos.
La terminal de llegadas es la parte más bonita y humana del complejo aeropuertuario.
Facturación es dinámica y activa, las horas pasan rápido. Embarque también lo es y te da subidón al tener que cerrar las escalas en hora. La pista es otro mundo, en contacto con esos enormes pájaros mecánicos. Pero sin duda, llegadas, es el único sitio donde puedes oler a esperanza.

sábado, 9 de mayo de 2009

NADANDO


Serenamente, en paz, en calma. Con las desasosegadas impertinencias escondidas en el desván.

Tranquila. Quizá demasiado; quizá no me importe.

Me siento bien y eso es bastante. Y bastante, que parece un adverbio demasiado conformista, es algo que no me preocupa. Y preocuparme, no me hizo ningún bien, quizá a los demás. Y tampoco me arrepiento entonces.

Serenamente he decidido tomarme mi tiempo.

Cuando un remolino marino te envuelve con súbita violencia, la primera reacción instintiva es nadar fuerte, patalear el agua con violencia y en movimientos rápidos y torpes. Deseas salir de ahí a toda costa y lo antes posible, vivir. Pero no es así como se vence a lo insondable. Hay que dar brazadas rítmicas y largas, tranquilas casi, mantener la calma, serenamente.

lunes, 19 de enero de 2009

MELOCOTÓN EN ALMÍBAR


La habitación olía a desinfectante y medicinas. Estaba ya tan acostumbrada que sólo lo percibía cuando abría las ventanas de par en par para que entrara el aire gélido y le bajara la fiebre a él.
De repente, sentada en su sillón-cama, comenzó a notar que la sala estaba llenándose de agua. Poco a poco se inundaba todo hasta cubrirles. Quería moverse y su cerebro no paraba de pensar en soluciones. Mandaba las órdenes a su cuerpo pero éste no ejecutaba ninguna. Hasta que al fin, de un salto, se levantó del sillón, y constató que todo había sido un sueño. O casi todo. Seguían en ese hospital. La habitación estaba seca, pero justo, al mirar sobre el gotero de su marido, se percató de que la última gota estaba saliendo ya de la botella. Cerró la vía y llamó a la enfermera.
Él seguía dormido, ya que las noches eran larguísimas y nunca continuadas y conseguía coger el sueño cuando ya era casi la hora del desayuno.
Él estaba soñando con la escuela. Sentado en un pupitre en la tercera fila, veía una melena negra y larga delante de él. Al principio pensó que era Merceditas, su hija, ya que desde que le trasladaron a este hospital todavía ni ella ni su hijo habían podido verle. En realidad se había decidido que mejor no fueran. Con lo que acababa soñando y pensando en ellos la mayor parte del tiempo.
Pero en mitad del sueño, la niña del pupitre se giró en un gesto rapídisimo y le dejó una nota. Él preguntó:
-¿Esto qué é?
Y una risa cascabelera fue la respuesta. Encima de la pizarra había un retrato de Franco.

Despertó y vio a Mercedes, su mujer, trasteando en el armario donde tiene sus cosas. Una lata de melocotones en almíbar asoma entre la puerta con un halo dorado, o eso le parece a él, cuando su estómago ruge de deseo y hambre.
Francisco la mira fijamente. Con una media sonrisa inundándole el rostro.
-¿Qué te paza?- le pregunta ella.
-Ná, he soñao contigo, cuando estábamo en er colegio de shico.
Ella hace un amago de sonrisa y sigue buscando algo.
El rostro de él refleja sus mil pensamientos fatídicos. Y dice con voz temblorosa:
-Mercede, yo...
Ella no le deja terminar. Sin ser brusca pero firme le espeta:
-Gordo, déjate de tonterías que aquí hay que zé fuerte. Ademá ya viene ahí er desayuno.
-Tengo má hambre que er perro un ciego ¿Hoy ya me pondrán un yogú y argo má, no, Mercede?

En ese momento aparece la auxiliar con el carrito del desayuno. Café y magdalena para ella. Manzanilla para él.
-Gordo, na má que manzanilla- dice ella bajito.
-Me cago en la mar salá- responde retorciéndose- Trae pa cá la lata de melocotone que no aguanto má- intenta moverse desesperado mientras chilla.

La situación tensa y frustrante se parte en dos por un cascabeleo fuerte y sonoro de risa contagiosa. Ella inunda la sala con carcajadas y llena de esperanza a él y a todos los que desean y esperan que coma melocotones y coles y pajaritos y todo lo que en esta vida le queda por comer y vivir. Porque hay veces que la constancia y perseverancia de una persona es mil veces más efectiva que los diagnósticos optimistas de los de bata blanca.



Este texto ha sido escrito y reescrito unas mil veces, pues en cada momento, desde diciembre 2008, la historia ha ido cambiando. En todos esos vaivenes de diagnósticos, miedos, recaídas, esperanzas... lo único que se mantuvo palpable y constante fue la fuerza de estos dos personaje que en realidad son reales y son mis tíos. A ellos, Mercedes y Yerga, y a su fuerza les dedico esto, a pesar de que no es todo lo expresivo o bueno que ellos se merecen, pero al menos ahora puedo desearles con un grito fuerte y sonoro como la risa de mi tía, que YA pueden comer todos los MELOCOTONES EN ALMÍBAR que quieran.
Un abrazo enorme.
Caro


lunes, 5 de enero de 2009

PROHIBIDO TIRAR TABIQUES

Se jactaba de ser sincero todo el tiempo. Y yo le seguí, como discípula sumisa y comprometida. Creí que su totem era la razón más importante para vivir. Seguí su doctrina y quise ser sincera todo el tiempo. Pero ser sincero completamente es imposible; y agotador; y no funciona. Tratar de ser completamente sincero te lleva al fracaso tanto o más rápidamente que con la mentira. Eso sí, hay que ser mucho más valiente. Y me gusta la valentía.
Entonces le pregunté:
- ¿Me amas?
Y él me respondió sin titubeos, como hace un Gran Maestro de la verdad.
- Ocupas un lugar entre el sexo y el cariño, en un compartimento extraño, como una buhardilla del amor.
Y, aunque una vez más alabé las maravillas de la sinceridad, todas y cada una de mis células comenzaron a desordenarse en un torbellino interior.
Me convencí más si cabe que "el hombre divisa el mundo en compartimentos estancos; esta habitación para el trabajo, esta para...Y que la mujer es capaz de derrumbar todos los tabiques de la casa para que la pasión la inunde".
Aunque para ello ha de tener fuerza y... un buen machete como aliciente.

Cómo decirte...


Te recuerdo tan pequeño y dormido.
Vulnerable a todo y todos. Dulce y generoso. Bueno.
Cómo decirte que las historias de microbios que se comerían tus uñas y tus dedos eran mentiras.
Cómo decirte que a veces, muchas, mentimos, engañamos, herimos, sólo a los que no lo merecen.
Cómo... que casi nunca nos atrevemos a hacerlo con tiranos. Y por eso pasaste al lado obscuro.
Cómo decirte ahora que no están obligados a quererte aunque tú los ames.
Cómo...que no debes derrumbarte ante el fracaso.
Cómo decirte que la vida es más que eso, si eso nos vuelve locos a todos.
Cómo enseñarte o protegerte si mi ejemplo es desastroso.
Si ni siquiera sé que lo mejor sea razonar.
Si mis palabras son tan burdas como mis consejos.
Cómo decirte...