lunes, 3 de marzo de 2008

"IS OK, NO PRROBLEM"

Fluyendo entre la marabunta de caras desconocidas, me muevo por el motor de mi olfato. Unos minutos antes acababa de caerme de la cama mientras buscaba a tientas el maldito móvil: 07:03 a.m. private number.
-Hello?
-¿Carolina? Tengo un trabajo para tí hoy.
-Perfect. I´ll be there.
Después de tratar de autosuicidarme con la almohada, mientras mi maldita estampa me decía "pues te jodes porque no hay más remedio", consigo levantarme, vestirme a toda prisa y ahí estoy, fluyendo entre la marabunta de caras desconocidas.
Encuentro el sitio a pesar de mi nefasta orientación. Entro. Es un edificio de oficinas financieras. Me colocan la identificación de turista después de explicarles a lo que vengo y la recepcionista con la mejor de sus intenciones me dice:
-Siéntate, honey ¿Sabes? Carolina es un bonito nombre. En un minuto bajará alguien de la cocina para llevarte ahí.
Una vez allí, me doy cuenta de que cada día es la misma rutina diferente, valga la contradicción. Los mismo rostros desconocidos, currando por el salario mínimo, por supuesto; la misma comida, los mismo clientes tan ocupados o cansados que ni siquiera tienen un segundo para pararse y darse cuenta que les estás sonriendo.
Y los mismos compañeros de trabajo, también rostros anónimos, y los mismo diálogos de cortesía:
-¿Cómo te llamas?
-Carolina
-Corolainn..a
-Carolina- insisto una vez más, pero ellos lo pasan por alto
-¿De dónde eres?
-España
Y ahí sí, cada uno escupe lo mucho o lo poco que le viene a la mente con esa palabra. O los pueblos o ciudades remotos donde algún primo o amigo estuvo.
-¿Y de dónde?
-De Cádiz.
-Eso está en Canarias ¿no?
Al final, acabas recabando datos minúsculos de otros países en los que jamás pensaste, o de los que no pudiste imaginar las caras de sus habitantes, tradiciones...Polonia, Hungría, Irán, Estonia, Rep. Checa, Rep. de Mauricio (¿quién vive allí, aparte de turistas?) Y aprendes unas pocas palabras con las que agradecer, saludar, insultar...lo típico.
Acabas haciéndote a toda esta rutina de tal forma que a veces no caes en la cuenta de lo extraordinario que hay en esas relaciones. Hasta que el dios de las pequeñas cosas surge en una de esas situaciones para ponerte los bellos de punta, adentrarte en la condición humana, viendo cosas que jamás sospechaste.

Me tocó en la parte de la comida caliente. Con Jana, una mujer polaca de unos 40 años. Tenía una cara dulce, pelo castaño, ojos color miel. Solo me miraba y sonreía. Y tenía una bonita sonrisa, a pesar del vello aparente en la comisura de los labios. Era dulce, a pesar de sus gestos bruscos y su acento fuerte. No paraba de decir una y otra vez: Is ok, no prroblem.
Hablamos poco:
-Mai inglish nou gud- me decía entre sonrisas.
-No te preocupes, estamos todos en el mismo barco.
A pesar de todo, y con unos diez o quince "okeis, no prroblem" por medio, conseguí saber desde cuando estaba aquí, si le gustaba, si añoraba a su familia, si estaba casada:
-Jusband-indicándome el anillo insistentemente-nain yiars.
-Ohhh- repliqué asombrada- Kids?
Pero nada pasó, así que volví a preguntar:
-Have you got children/kids?
De repente su sonrisa desapareció y toda la dulzura se tornó en infinita tristeza. Hizo un movimiento con ambos brazos, recorriendo lo que supuse era su cavidad uterina. Dibujó algo parecido a esto: ) (
Y continuó diciendo:
-His gon. Se fue.
Todo el dolor de su aborto expresado en un gesto y tres palabras.
-I´m sorry- murmuré sintiéndome estúpida.
Me sentí tan impotente y desubicada que solo me repetía por dentro, por dios que me diga otra vez is ok, no prroblem, is ok.
Pero no dijo nada.
Y el dios de las pequeñas cosas me dejó de nuevo con la piel erizada y un regusto de leche agria en la boca.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Qué...


Creo que hoy es uno de esos días paranoicos, donde tiras de un hilito y aparece un galeón que perdiste hace años, y lo guardas en el baúl de los recuerdos del 92 que es donde corresponde y, al guardarlo, de pandora se escapa un nombre que creías extinto, pero no. Es más, te lleva a las Antípodas y te canta una canción que curiosamente te hace llorar porque te recuerda a aquella vez que te dolió tanto la caída...
¿Qué parte de mi vida se llevaría mi vida?
Las preguntas. La necesidad incesante de preguntarme cosas y hacerlas certezas que me encanta rebatir y discutirme. De negarme y preguntarme de nuevo.
Que le callen al que calle a los niños con esas benditas palabras en los labios ¿Y por qué...? ¿y por qué...? ¿y por qué...? ¿y por qué...?


"¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo...

que nadie establece normas, salvo la vida...

que la vida sin ciertas normas pierde formas...

que la forma no se pierde con abrirnos...

que abrirnos no es amar indiscriminadamente...

Que no está prohibido amar..."


Me voy a la cama con mil preguntas y con la dulce cadencia de su sonido: ¿y por qué...?¿y por qué...?¿y por qué...?
Que descansen.

martes, 5 de febrero de 2008

Aquí está: Os presento a Carlitos...

Carlitos nació un día tal como hoy, a esta cierta hora, pero hace ya unos añitos...
Los cumpleaños son cosa rara. A veces te pasas días y días esperando que lleguen, diciéndoselo a todo dios, preparando cinco cenas o reuniones diferentes para celebrarlo con todo el mundo. Otras veces el discurrir de los días y la monotonía hace que simplemente llegue y se vaya como un soplido en la nuca: un poco de repelus por el vértigo del tiempo y luego todo el peso de la gravedad sobre tu ser.
En eso estaba mientras escuchaba los carnavales gracias al bendito youtube, entre melancolía y añoranza de este pasar de los años y me ha dado por el misticismo numerológico (Al final me convencerás de su magia).
Llamé a google de nuevo, tonteando con las etiquetas de entrada y acabé poniendo mi fecha de nacimiento: 6 de febrero de 1984.
Y ahí estaba wikipedia siempre en primera posición, por alguna razón filio-economica-política que desconozco y de cuya ignorancia no me lamento.
Es curioso, inténtenlo con la suya, vereis que de cosas acontecieron al mundo aquel día que para ustedes sólo olía a pastel, velas derretidas y algún que otro regalo.
Realmente se me ha ido la cabeza con el rollo místico, porque me he puesto a buscar relaciones entre los sucesos y mi vida, como si estos hubieran marcado o definieran en algún modo mi carácter, personalidad o acaso expliquen donde estoy en este momento. He encontrado ciertas cosas que me hubiera gustado adoptar como mías y he rechazado otras de manera rotunda. La página desarrolla un montón de acontecimientos cronológicos en los que el 6 de febrero año tras año sucedió algo importante para la humanidad, según versículo 5, salmo tercero de la Wikipedia, claro.
Recuerdo que hace tiempo alguien me dijo a cuento de mi fecha de nacimiento que era el día que murió Bob Marley y, claro, para hacer la gracia yo siempre decía que murió él para darme el relevo. Gracias a Wikipedia he descubierto que no sé si murió ese día pero sí que es fiesta en Jamaica como Día de Bob Marley, así que algo tendrá que ver.
Al final, he acabado desechando tanta tontería número-enigmática porque tendría que asumir también que no solo murió Jorge Guillén del que me agradaría alguna influencia sino que también nació Daisy Mary, actriz porno norteamericana, con la que creo no tengo mucho que ver.
Pero son curiosos algunos datos que inconscientemente relaciono, por ejemplo, es también el día nacional de Laponia...
Al menos me ha servido como excusa para escribir esta chorrada y obligaros a que me feliciteis.
Mil Besos a todos,
Carlitos

viernes, 4 de enero de 2008

¡Respira, respira!

Con puntos de despedida/partida que te provocan un shock;Cuando el mundo entero gira vertiginosamente para que no puedas hacerte con el control de nada.
En ese instante tengo dos opciones: abandonarme a su suerte y refugiarme en la cobardía como método de aceptación de mis limitaciones; o girar en otra dirección sabiendo que no hay nada, absolutamente nada, que vaya a facilitarme el camino; pero es la única solución para sentirme viva, o al menos para no sentirme muerta...
Cierra una puerta; abre una ventana- me dicen
¡Respira, respira!- me digo
¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué...
Y tengo ganas de escupir, maldecir, arrojar, despreciar, asestar, recurrir (no sé a qué), perjurar, renegar, imprecar, EXECRAR!!
¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué...
¡Respira, respira!
Me vacío, me desmorono,soy una almohada desplumada.
Un amasijo de contradicciones ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué...
Pero ahora, en la calma después del arrebato,
arremolinada en la cama, me llega tu voz como un salmo:
"si por mas que yo te quiera es que no me alcanza..."
Y ahora sí, ya lo entiendo:
¡Cierro una puerta, abro una ventana!
¡Respiro, respiro, respiro, respiro, respiro, respiro,
respiro, respiro, respiro!!!!

miércoles, 28 de noviembre de 2007

CLIFFS OF MOHER

Esta es la imagen de lo que quise ver y no pude.
Hace tiempo que no escribo algo aquì y no se trata de que no quiera. Por el contrario, me encantarìa sentarme un ratito conmigo misma y estrujarme en conceptos y requiebros que tanto me hacen sentir que vivo.
Una de las razones por las que no lo he hecho es porque la tecnologìa, a pesar de estùpidos planes polìticos desarrollistas, no està al alcance de todos y ya veis, en dos semanas volvì a la carencia econòmica de bienestar europeo, para encontrarme como tantos y tantos inmigrantes aquì en esta extrana isla de trèboles, alcohol y casi ningùn irlandès. Por esa razòn, mis tildes y/o acentos estàn afrancesados y despuès de la "n", inevitablemente tiene que venir la "m". Sorry about that.
La otra razòn, es porque he tenido tantos cambios en tan poco tiempo, que es dìficil encontrarse a sì misma en un ratito de tranquilidad y pretender escribir algo.
Ademàs, he tenido la visita de una amiga, de esas del ìndice, anular, o pulgar... Y hoy solo quiero darle las gracias. Sòlo quiero decir eso. Gracias, petarda, porque sigues ensenàndome cosas sin querer. Porque incluso un viaje a Galway tan chafado por el tiempo y las circunstancias sigue siendo increìble contigo. Porque haces como dicen los boludos: "que todo paresca buena onda".
Bueno, ahì te dejo la imagen del acantilado que la niebla nos ocultò para tener que volver de nuevo, algùn dìa, a captar la imagen que por ahora sòlo pudimos imaginar.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

LA HISTORIA DEL COLEÓPTERO

¿Han oído ustedes, alguna vez, la historía del coleóptero? Para ser sinceros, yo tampoco hasta hace muy pocos días, cuando una persona "angelical" me la contó. Y lo hizo de forma tan fluida y natural, sin querer darle la importancia que para mí tendría, pero sabiendo que la tiene. Así que decidí robársela y dejarla aquí plasmada. Por supuesto con su permiso. Y también con sus palabras (¡qué hubiera hecho la humanidad sin el copy+paste!). Espero que la disfruten tanto como yo:

LA HISTORIA DEL COLEÓPTERO

Un grupo de científicos
estudió la relación peso/apertura alar
de un espécimen de coleóptero
el coleóptero "dinástido"
(el de los cuernos para entendernos)

y descubrieron que según esa relación
ese insecto no debería ser capaz de volar.
Así que la conclusión fue la siguiente:
"El coleóptero vuela porque no sabe que no puede".
FIN

PD.(Mil gracias por la historia...)

sábado, 3 de noviembre de 2007

Y TÚ ¿CÓMO ME QUIERES?


No quiero ser aprendiz de poeta,
que para eso ya estás tú divagando en la luna.
Sin embargo, no quiero ser la parte práctica de la cuestión,
la que cuente los días, los promedios
y compatibilidades; frígida de emociones.

He de decirte ciertas cosas a través de esta aséptica
y lejana ventana que nos une.
Nunca me gustaron las matemáticas del sentimiento.
Por ello, renegaba de tus palabras caprichosamente
para obligarte a contestarme: "no cuánto, sino ¿cómo me quieres?"

A mí, ya sabes, jamás me oirás decirte cuánto o hasta cuando.
Decirte mil veces hambriento no te hará sentir más hambre.
Decirte cómo te amo, me parece más justo, más preciso.

Te amo lo suficiente como para no prometerte nada,
como para no querer que me cojas de la mano y me guíes
como para saber que no va a durar toda la vida,
te quiero sin prisas, sin locura irremediable o pasión infinita...

Te amo, como se ama verdaderamente, desde la sinceridad
y la certeza de que las promesas caducan, de que no quiero
ser guiada por tí, sino acompañada,
de que algún día, las cosas se acaban, pero hoy es hoy,
y te quiero lentamente apreciando cada instante que te tengo.


PD. Me van a perdonar este post tan empalagoso, pero aquí está empezando a hacer mucho, pero mucho frío.