
sábado, 16 de enero de 2010
2 ª ETAPA: CATARATAS

martes, 12 de enero de 2010
São Paulo: Retrato de una ciudad
São Paulo es la segunda aglomeración más grande de Latinoamérica y la tercera del mundo. La palabra megalópolis parece quedarse corta cuando desppués de casi tres días te has estado moviendo (incluyendo taxi, metro y autobús) en una cudrícula diminuta de un mapa que ni siquiera comprende el centro de la ciudad.
São Paulo está lleno de rascacielos inmensos que te hacen quebrar el cuello para observar su altura.
La avenida paulista denominada en muchas guías como los campos elíseos Paulistas es una especie de "Quinta Avenida".
La arquitectura consumista ha creado aquí la paradoja de encontrarte con edificios de , cuántos? 50 pisos? y al pie de ellos gente durmiento en el suelo.
Cuántas camas caben en este edificio?
Color: De cómo mezclando amarillo y rosa se obtiene naranja
São Paulo y toda Brasil no es multiracial ni mestiza, es lo siguiente, Es cuando ya no puedes a simple vista averiguar el trazo de la herencia: caboclos (mestizo de blanco e indígena) mulatos (africano y blanco) cafuzo (indígena y africano)...
Lo que verdaderamente me ha sorprendido en este aspecto es gran comunidad jâponesa (término que designa a japoneses, coreanos y chinos) mestiza del barrio Liberdade.
Oriente en muy pocas ocasiones se ha mezclado. Auqnue encuentrs comunidades en casi todas partes del mundo, la mayoría de veces resultan impenetrables y han sido muuy celosos de mantener intacta su identidad. Brasil, sin embargo, penetra tanto en la sangre que obliga a mezclarse, beberla y ser parte de ella.
Retrospectiva: De cómo se cruza la mirada del espectador con la del protagonista
La altanería vergonzante de barrios y avenidas lujosas con tiendas de precios prohibitivos y personas desfiguradas por el botox abofetea a los otros tantos barrios paupérrimos donde la miseria y suciedad se hacen multitud y ensordece el sentido del oído y satura el olfato.
Pero lo más sorprendente es encontrar "trocados" a elementos de unos en espacios de otros.
Normalmente esto se da con una sola direccionalidad: pobres en barrios ricos.
Creo que se me ha grabado en el recuerdo la aparición de una vagabunda que el primer día, mientras mirábamos unas direcciones, nos abordó con su lengua de trapo escupiendo insensateces.
Primero alegre, luego ofendida y desairada, sin saber porqué, empezó a soltar impromperios a diestro y siniestro mientras se alejaba. Fue entonces cuando me percaté de que no había respirado en todo ese tiempo. Así que hinché mis pulmones y se me llenaron de aire rancio, sucio; el olor de la vida en el asfalto.
La ví como se alejaba de espaldas, sin poder apartar la vista de sus bermudas claras, chorreadas por un cerco de orín y sangre.
El Paulistano en general es agradable y amable. Eso sí, tiene prisa por agarrarse a l carro de la postmodernidad consumista pero quién puede juzgarle?
Atmósfera: de cómo sentirse bem vindo
São Paulo ha alcanzado los 35 asesinatos al día.
Cómo sentirse seguro ahí donde "la miseria y el hambre no son figuras literarias"?
Lo cierto es que sólo he sentido miedo ante un hecho:
"Los ninios aquí no miran como ninios"
jueves, 24 de diciembre de 2009
OMTANKE PARA TODOS

martes, 13 de octubre de 2009
Domingo

jueves, 1 de octubre de 2009
LOBOTOMÍA “Surgery used in the soul sick”

miércoles, 17 de junio de 2009
ARRIVALS
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"...flight number 2234 to Varsaw, please passengers procede to gate B20".
Puerta B16, puerta B18, puerta B20...Mierda, esto es una locura. ¿Si salgo por la B20, daré con llegadas por el pasillo interior?
Mis piernas se deslizaban por el suelo de la terminal, mientras mis brazos sujetaban el colgajo de tarjetas de acceso, "chuletas" con números de puerta, listín telefónico...
Era mi primer día de trabajo en el aeropuerto y tenía que hacer las llegadas del avión. Definitivamente la señalítica del aeropuerto no es un lenguaje tan universal y comprensible como debiera. Al menos para quien no esté familiarizado. Y encima los accesos, atajos y pasos de personal restringido eran todavía para mí un mundo sin explorar.
Llegué a llegadas y se me hizo eterno hasta que el pasaje llegó a la terminal desde la jardinera (lo que viene siendo un autobús, pero en argot aeropuertuario). Luego la tardanza en poner en marcha las cintas de maletas. Me habían advertido que llegadas no era precisamente la parte más bonita del trabajo. Las maletas giraban lentamente sobre la cinta y las iban cogiendo poco a poco hasta no quedar ninguna, momento en el que se detuvo completamente el mecanismo. Alcé la vista de mi carpeta donde anotaba las horas y me percaté aterrorizaza de una pareja de ancianitos que aún esperaban la suya.
Gritos, incomprensión, exigencias, era todo lo que preveía (y lo que siempre sucede), pero no. Este par de caras arrugaditas me miraban y empezaron a hablar:
-¿Dónde están las balijas, ninia?
Sus ojos impacientes miraban para mí y para toda la terminal, como si fueran a aparecer flotando. Y así lo deseaba yo. Nerviosa me acerqué a ellos y expliqué el procedimiento: debían acompañarme hasta la oficina de la empresa handling que nos hacía la carga de maletas y reclamar su ausencia. ¿Pero cuanto tardaremos? preguntaron al instante y desesperados. Me encogí de hombros. Tras aguantar casi 20 minutos en la cola, llegamos a la chica del mostrador y le comentamos el caso. Les dije que necesitabamos un contacto por si la maleta aparecía para informarles. El señor se removía inquieto en su traje de chaqueta usado y más que holgado para ese cuerpecillo de huesos:
-Hija, todavía no sabemos cómo son mis nietos ni a qué huelen. Tienen ya 10 anios, que son los que hace que no veo a mi hijo. Si nos dejáis salir ya, le pregunto fuera a mi hijo la direcsión y listos. Ahora tanto me da la balija, sólo quiero abrasar a mi familia...entendé?
Cómo no...La chica de handling me miraba reprobatoriamente (los procedimeintos son procedimientos, hay que cerrar el PIR, decía con su mirada). Me dejé el procedimiento donde muchas otras veces he vuelto a hacerlo y me fui con ellos.
La terminal de llegadas es la parte más bonita y humana del complejo aeropuertuario.
Facturación es dinámica y activa, las horas pasan rápido. Embarque también lo es y te da subidón al tener que cerrar las escalas en hora. La pista es otro mundo, en contacto con esos enormes pájaros mecánicos. Pero sin duda, llegadas, es el único sitio donde puedes oler a esperanza.
sábado, 9 de mayo de 2009
NADANDO

Tranquila. Quizá demasiado; quizá no me importe.
Me siento bien y eso es bastante. Y bastante, que parece un adverbio demasiado conformista, es algo que no me preocupa. Y preocuparme, no me hizo ningún bien, quizá a los demás. Y tampoco me arrepiento entonces.
Serenamente he decidido tomarme mi tiempo.
Cuando un remolino marino te envuelve con súbita violencia, la primera reacción instintiva es nadar fuerte, patalear el agua con violencia y en movimientos rápidos y torpes. Deseas salir de ahí a toda costa y lo antes posible, vivir. Pero no es así como se vence a lo insondable. Hay que dar brazadas rítmicas y largas, tranquilas casi, mantener la calma, serenamente.

