Esa noche las chicharras no cesaban en su continuo canto titilante. Anunciaban una madrugada tan sofocante como la tarde que ya cayó. La maldita gasa del vestido se me pegaba a las canillas como palitos de dientes que poseía en aquel entonces. Corría tras mis hermanas casi sin aliento intentando llegar la primera al viejo reanult 124 de mi padre. Estábamos extasiadas con la promesa de la feria: luces, música, bailar sevillanas, cacharritos, juntarnos con "lasprimasdemadrid", comer codornices y quien sabe, quizá hasta nos dejaran beber cocacola. jueves, 21 de agosto de 2008
Mujer
Esa noche las chicharras no cesaban en su continuo canto titilante. Anunciaban una madrugada tan sofocante como la tarde que ya cayó. La maldita gasa del vestido se me pegaba a las canillas como palitos de dientes que poseía en aquel entonces. Corría tras mis hermanas casi sin aliento intentando llegar la primera al viejo reanult 124 de mi padre. Estábamos extasiadas con la promesa de la feria: luces, música, bailar sevillanas, cacharritos, juntarnos con "lasprimasdemadrid", comer codornices y quien sabe, quizá hasta nos dejaran beber cocacola. viernes, 1 de agosto de 2008
RESILIENCIA

martes, 29 de julio de 2008
Ahí donde el alma resopla, ¡ése! el escóndite del recuerdo
¡Un dos treeee-pollito inglé! A la una mi mula, a las dos....¡A Bateá, vamos a jugá a bateá!...Yo zoy cascarilla, ehhnn??...Las canica zon mía. Kiyo y er pane y esta gente?
¡¡¡¡¡¡¡HUEVO REVUEEEEEERTOOOOOOO!!!!!!!!!!!
Como todos sabéis he vuelto a los orígenes, es decir, mi Tarifa, pa descansar y reencontrarme. Y al hacerlo, después de tanto tiempo de sólo visitas fugaces y poco intrusivas, me encuentro con una explosión de recuerdos, sensaciones nuevas y viejas, reencuentros con personas, cosas, lugares y construcciones que me hicieron plantearme escribir sobre todo esto por la riqueza sentimental que para mí supone.
Cada vez que vuelvo a Tarifa, ya sea larga o corta mi estancia o el tiempo que haya pasado sin venir, se repite la misma sensación: una vez dejo la última curva de la carretera algeciras-tarifa, se asoma imponente bajo la cuesta el pico de La Isla y Tarifa entera con su sinuosa silueta bañada de las aguas que la han hecho famosa. A lo lejos (o cerca, depende de la visibilidad del día) África callada. Miro de izquierda a derecha lentamente: la rocosa costa de la caleta, las casitas, el puerto, la playa chica, La Isla, los Lances, la tortuga, el "campofurbo", la Vega, la peña, Punta Paloma a lo lejos...Y así recorro el dibujo de su mapa, como hacía con mis dedos sobre tu rostro, absorbiendo en cada esquina los recuerdos que más tarde me harán vibrar y que en ese momento me provocan un vértigo y un nosequé en el estómago seguido del subidón que hace que acelere a pesar del radar, para llegar cuanto antes y beberla entera.
Dicen mis amigas de allá que cada vez que vuelvo de Tarifa voy con un vocabulario y acento extraño, y ahora, más que nunca estoy retomando esa esencia que se pierde a pesar de uno, ya que las va regando por el mundo e impregnándose de otras que ocupan su lugar en el uso.
Y es que por mucho "kait y güinsurfero" o madrileño-catalán-sevillano refinados que vengan a decir que lo especial de Tarifa son sus playas, su viento, su ambiente multiétnico-cultural de los cojones, disculpénme y no es que no aprecie el valor que ustedes otorgan y dan a esta tierra, pero siento decirles que ustedes, señores, no conocen Tarifa hasta que no sepan muchas cosas importantes que han estado dándome bofetadas (cariñosas) desde que llegué el pasado 1 de julio. Desde entonces, cientos de palabras, expresiones, frases e historietas nunca oídas o ya conocidas me han hecho estar ojo avizor (más bien oído avizor, si es válida la expresión) para anotar en el móvil apuntes de lo que luego pretendían ser textos para este blog.
De esa forma intentaré dejar plasmada mis sensaciones que ya sean ustedes o no de aquí, probablemente les revuelva si tienen alguna patria chica a la que volver siempre que estén cansados de la aventura del ir y venir de la vida. Al fin y a al cabo, y salvando las diferencias y particularidades, todos los pueblos son los mismos pueblos; todas las personas, personas, y todas las necesidades las mismas. Aquí y en Pekín.
Un saludo
lunes, 7 de julio de 2008
Después de mucho tiempo...
Hace tanto tiempo desde mi última entrada que pareciese que he venido de Dublín a nado. 
jueves, 1 de mayo de 2008
¿DE QUÉ LLENO LA MALETA?
domingo, 27 de abril de 2008
SIN EXCUSAS

Un profesor me dijo una vez:
Muchas veces he mascado este pensamiento buscándole sentido, a veces dándole veracidad, a veces desmintiéndolo, otras simplemente horrorizándome de su crueldad.
Primermundo está gritando a Tercermundo:
-¡Eh, tú! ¡Que me tienes que pagar la deuda externa!
Y responde Tercermundo:
- De verdad que lo siento, pero mi gente se está muriendo de hambre. Hemos estado recogiendo granos de trigo para ver si tendríamos para nuestros niños, pero no llega. Así que tampoco podemos darte mucho ahora.
A lo que Primermundo contraataca:
-Yo no te he preguntado por tus problemas, porque problemas tenemos tós. ¿Sabes? Yo no me puedo comprar el audi y eso también es dolorosísimo. Sinceramente, no te digo que no sea terrible lo que te pasa pero no es excusa. Y deberías haberte ahorrado el discurso porque eso no evade tu responsabilidad. Y si no, no haberte metío. Coño.
Y aquí se acaba la conversación. Pues a ver, en un mundo donde vale lo mismo la vida de un niño que la rotura de una uña, díganme si merece la pena contestar.
Siempre estoy hablando, también escucho, ojo. Pero la verdad que por más que quisiera ser de "sentimientos pa dentro", no puedo. Una vez me dijo uno que se llamaba Miamigo: oye ¿qué pasa con la deuda externa que me olvidé en tu casa? Y yo le respondí: lo siento muchísimo, pero sabes que pasa, que se me a muerto de hambre...¡Para, para, para, para! me dice Miamigo. Yo no te he preguntao por tus problemas, problemas también tengo yo que necesito tu deuda externa pa ponerla en mi armario repleto de dinero proveniente de deudas como la tuya, y ahora tiene un hueco vacío. Así que no niego que tus problemas sean terribles, pero eso no evade tus responsabilidades. Sin excusas.
Así que si alguna vez les hablo de mis muertos o mis uñas, ya saben, cállenme la boca. Ya que nada evade mi responsabilidad, ¿o no?
domingo, 30 de marzo de 2008
Dos metros cuadrados de piel

"Los corpúsculos de Krause proporcionan la sensación de frío"
Entonces sintió como gotas del hielo derretido del vaso que sujetaba la noche anterior le hicieron soltar el bolígrafo.