Me llamo...pongámosle Nut. Y siempre quise ser escritora.
Venga, ríanse, descojónense, hagan vibrar sus cajas torácicas hasta la saciedad.
Lo sé. Es absurdo en este mundo loco de toneladas y toneladas (o KB y KB) de sobreinformación, querer ser leída. Y como las de antes, no crean (bueno, mejor dicho, como los de antes, porque en esto, a nosotras también nos taparon la boca y nos guardaron en la trastienda).
Lo dejé. Claro. Dejé de escribir, de intentarlo siquiera. Dejando de lado mi miedo o certeza de ser mediocre en ello. Más cuando me di cuenta que cualquiera puede hacerlo ahora: tiene los medios para realizarlo (dicen que el genio inventivo es el aire de buscar aspectos nuevos a conociemientos antiguos. Así que bueno, cojan al dios Google, pongan que sé yo Miguel Hernández, bueno a este no, por dios, a Becquer por ejemplo y cambiénle el final de los versos. Ya está) y también tienen por supuesto los medios para materializarlo, este blog que he creado en 2 minutos es una muestra.
Así que después de mucho tiempo nadando contra corriente voy a enfrentarme a dos cosas que nunca consentí: sucumbir a la publicación masiva y desconsiderada de internet y escribir un diario o miscelánea.
Hoy cogí una especie de agenda de esas que dejo casi intactas al finalizar el año y me propuse adoptarla como la herramienta a través de la cual deben surgir mis textos día a día en este blog. Hay una frase en cada página de esta agenda, que estrujaré, torceré, exprimiré hasta que salga algo con sentido o sin él, pero que me guste o me libere.
Por supuesto no esperen que nada de lo aquí escrito sea real, y mucho menos nuevo.
Ya está todo inventado.
Comienza el show...
Idealizar-te.
Hace 11 años